Alberto Paez - Brigitte Vollmer: ¿Qué es la osteogénesis imperfecta? ¿Cuáles son sus causas, síntomas y tratamientos?
La osteogénesis
imperfecta u osteogenia imperfecta (también
llamada enfermedad de los huesos de cristal) es un trastorno
congénito que se caracteriza por una fragilidad de los huesos excesiva,
como consecuencia de una deficiencia en la elaboración de colágeno tipo
I. Quienes portan esta condición tienen menos colágeno de lo normal o es de
una menor calidad y como es una proteína importante en la estructura
de los huesos, causa una fragilidad y debilidad poco usual de los huesos.
CAUSAS:
La osteogénesis imperfecta (OI) está presente
al nacer. A menudo es causada por un defecto en un gen que produce el colágeno
tipo 1, un pilar fundamental del hueso. Existen muchos defectos que pueden
afectar este gen. La gravedad de la OI depende del defecto específico de dicho
gen.
La
mayoría de los casos de OI se heredan de uno de los padres; sin embargo,
algunos casos son el resultado de nuevas mutaciones genéticas. Una
persona con OI tiene un 50 por ciento de probabilidades de transmitirles el gen
y la enfermedad a sus hijos.
SÍNTOMAS:
- Malformación o arqueamiento de
los huesos largos.
- Baja estatura, por debajo del promedio.
- Piel a la que fácilmente le
salen moretones.
- Articulaciones laxas (flojas).
- Debilidad muscular.
- Esclerótica azulada, morada o grisácea.
- Cara con forma triangular.
- Caja torácica en forma de
barril (tórax en tonel).
- Columna vertebral curva.
- Colapso de las vértebras de la columna.
- Dientes quebradizos, deformes o descoloridos.
- Pérdida de la audición.
- Problemas respiratorios.
- Malformación de las
articulaciones de la cadera.
TRATAMIENTO:
La OI no tiene cura. El tratamiento se basa en
los síntomas específicos que presenta el niño, y pueden
incluir la fisioterapia, el uso de dispositivos de ayuda para la
movilidad, la terapia ocupacional, la medicación y la cirugía.
La meta consiste en prevenir las fracturas, tratarlas adecuadamente
cuando ocurran, preservar la movilidad y la independencia, y reforzar los
huesos y los músculos.
Cuando
los huesos se rompen, es importante tratarlos de inmediato con yesos, férulas
y aparatos ortopédicos. Los traumatólogos pueden recomendar el uso
de dispositivos ortopédicos ligeros que permiten cierto nivel de movimiento
durante el proceso de curación.


