Alberto Paez - Brigitte Vollmer ¿Qué es la Progeria y cuáles son sus causas, síntomas y tratamiento?
La progeria es
una enfermedad genética de la infancia,
presenta envejecimiento de manera brusca y prematura en niños entre
el primer y segundo año de vida. También conocida como síndrome de
Hutchinson-Gilford.
Los niños con ésta
afección suelen parecer normales al nacer. Sin embargo, en el primer año
empieza a aparecer los signos y síntomas, como el crecimiento lento y caída del
cabello.
CAUSAS:
La progeria es una afección poco frecuente. Se
destaca porque los síntomas se asemejan bastante al envejecimiento humano
normal, pero ocurre en niños pequeños. En la mayoría de los casos, no se
transmite de padres a hijos. En algunas pocas ocasiones, se observa en
más de un niño en una familia.
SÍNTOMAS:
·
Retraso
en el crecimiento, con una
estatura y con un peso por debajo del promedio
·
Rostro
angosto, mandíbula inferior
pequeña, labios delgados y nariz aguileña
·
Cabeza desproporcionadamente grande para
el rostro
·
Ojos
prominentes y cierre
incompleto de los párpados
·
Caída
del cabello, incluso de
pestañas y cejas
·
Piel
delgada, manchada y arrugada
·
Venas
visibles
·
Voz
aguda
Estos síntomas
traen consigo las siguientes complicaciones:
·
Enfermedad progresiva
grave del corazón y de los vasos sanguíneos (cardiovascular)
·
Endurecimiento
y estiramiento de la piel en el tronco y en las extremidades (similar a la
esclerodermia)
·
Formación
de dientes tardía y anormal
·
Cierto
grado de pérdida de la audición
·
Pérdida
de grasa debajo de la piel y pérdida de masa muscular
·
Anomalías
esqueléticas y huesos frágiles
·
Articulaciones
rígidas
·
Dislocación
de caderas
·
Resistencia
a la insulina
TRATAMIENTO:
La progeria no tiene cura, aunque en los
últimos años se ha avanzado mucho en el conocimiento de la enfermedad. No hay
ningún tratamiento que logre detener el proceso degenerativo. No obstante, hay
algunas medidas que ayudan a sobrellevar mejor esta enfermedad, como, por
ejemplo:
·
Seguir
pautas de nutrición muy claras y que incluyan alimentos
muy calóricos
·
Prescribir
una dosis baja de aspirina para prevenir ataques cardiacos o
accidentes cerebrovasculares
·
Fisioterapia
·
Medidas
de cuidado dental


