Alberto Paez - Brigitte Vollmer: Síndrome de Aspeger en niños: Causas, síntomas y tratamiento
El síndrome
de Asperger es un trastorno del desarrollo que se incluye dentro
del espectro autista y que afecta la interacción social
recíproca, la comunicación verbal y no verbal, una resistencia
para aceptar el cambio, inflexibilidad del pensamiento así
como poseer campos de interés estrechos y absorbentes.
Generalmente,
el lenguaje de los niños con Asperger es repetitivo, modulado
y coherente pero no tiene una finalidad de comunicarse, es decir, se expresan
de una forma elaborada, mecánica, por ejemplo, no pueden entender un chiste, no
saben mentir ni tampoco se dan cuenta que han hecho algo inapropiado o
indebido.
CAUSAS:
El Asperger no está causado por ningún tipo de
alimentación ni de vacuna; ni tiene nada que ver con una educación inadecuada.
Su base es biológica y hay un componente hereditario.
Por ello es frecuente que existan más casos de TEA (Trastornos del Espectro
Autista), de diferente intensidad, en una misma familia.
En
el síndrome de Asperger hay diferencias en la
estructura y la función de algunas regiones específicas del cerebro.
Esto parece ser debido a una alteración de la migración de las neuronas en
el feto, que causaría anomalías en la comunicación entre las neuronas que
controlan el pensamiento y el comportamiento.
SÍNTOMAS:
En los
niños con síndrome de Asperger existen dos síntomas esenciales:
- Alteración persistente en la
interacción social: Este síntoma se hace patente a través de la
incapacidad para responder emocionalmente en las interacciones sociales y
en la dificultad para mostrarse interesados por las preferencias de los
demás. A muchos de estos niños les resulta difícil mantener el contacto
visual y presentan alteraciones en la gestualidad, las posturas y
las expresiones faciales, cuando se mantiene una conversación.
- Desarrollo de patrones de
conducta,
actividades e intereses restrictivos y repetitivos: El niño con síndrome
de Asperger manifiesta una preocupación absorbente por cosas fuera de lo
común, como, por ejemplo, una obsesión por los horarios de los autobuses,
por los directorios telefónicos o por coleccionar objetos que no tienen
ningún valor.
Asimismo,
suelen mostrar manierismos motores que tienen un carácter
repetitivo y estereotipado, como sacudir o girar las manos o hacer movimientos
complejos con el cuerpo. También suelen ser inflexibles en determinadas rutinas o hábitos,
que casi siempre resultan extrañas.
TRATAMIENTO:
El
tratamiento del síndrome de Asperger debe ser llevado a cabo por un equipo
multidisciplinar integrado por psiquiatras, psicólogos, neurólogos, trabajadores
sociales, logopedas, educadores, todo ello junto
con la familia.
Este
trastorno no tiene cura, pero con los apoyos adecuados se puede
alcanzar una buena calidad de vida. Por todo ello, se recomienda que el niño
reciba ayuda a corta edad. Inicialmente en Centros de
Atención Temprana y
después en un colegio acorde a sus necesidades.
Lo ideal
es un centro educativo ordinario con maestros con experiencia en estos
pacientes, aulas de integración y apoyos. Es importante que las familias
expliquen las necesidades y rutinas de sus hijos a los maestros y profesores,
logopedas y demás cuidadores.

