Un episodio convulsivo puede durar 10 minutos. Entérate cómo actuar ante ello.
Las convulsiones son una serie de cambios temporales de manera espontánea que afecta los movimientos, sensaciones y comportamiento físico producto de impulsos eléctricos anormales en el cerebro.
Existen dos grandes tipos de convulsiones: generalizada y enfocada.
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| Es importante practicar estudios en caso de convulsión |
- La convulsión generalizada afecta todo el cuerpo; estas son más dramáticas, ocasiona sacudidas y contorciones rápidas y rítmicas, y en muchos casos violentas, llevando a la persona a perder el conocimiento. Estas inician en una parte del cerebro y luego progresa a una parte del tejido del cerebro con movimientos en los dos lados del cerebro. Esto normalmente le ocurre a 5 de cada 100 personas en algún momento de la infancia.
- Las convulsiones localizadas, como su nombre lo indica, se generan en una sola parte del cerebro, donde las personas tienden a estar confundidas y afecta su nivel de conciencia y con frecuencia ejecutan actividades repetitivas.
Para los padres que tienen un hijo que padece de este trastorno, les recomiendo que al momento de una
convulsión tumben al niño o adolescente para evitar que se pueda hacer daño, comprobar que respira bien, si lleva algún objeto en el cuello se lo pueden retirar y aflojar la ropa y, si tiene fiebre, colocarle compresas de agua fría para bajar la temperatura.
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| Si el niño convulsiona debe ser examinado por un pediatra |
Estas crisis duran alrededor de 10 minutos la primera vez que ocurren; si es la primera vez que ocurre es recomendable ir hacia un pediatra para que le realice los exámenes pertinentes y descartar cualquier otro problema.